El aceite Los molinos Los aljibes Los paneles solares

Existen tres usos de la energía solar: la obtención de energía eléctrica, el aprovechamiento del calor solar y, unido a éste, la refrigeración mediante el calor del sol. Tal vez sea la energía fotovoltaica la más conocida de las tres. Su desarrollo se inició en la década de los 50, pero sólo se utilizaba para abastecer de energía eléctrica los satélites.
Un panel fotovoltaico se compone de varias células fotovoltaicas. Las células suelen ser de silicio monocristalino por tratarse del material de mayor rendimiento. Este silicio es semiconductor y, cuando le da el sol, libera electrones. Estos electrones son conducidos por cables hasta un circuito, creándose la corriente eléctrica.